09
Jue, Feb

Sequía deja pérdidas por $us 300 millones en el sector oleaginoso

Agrícola
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A decir del gerente general de Anapo, Jaime Hernández, la sequía prolongada que se presentó durante la campaña agrícola -sin lluvias de mayo a julio-, además del frío intenso, dejaron efectos adversos en el desarrollo normal y los rendimientos de granos por hectárea de todos los cultivos.

“Comparado con una campaña de invierno normal como la de 2020 hemos tenido una disminución en la producción del 50%; es decir, hemos producido 968.000 toneladas menos de sorgo, maíz, trigo, girasol y chía, que son cultivos de rotación con la soya de verano”, anotó Hernández, al estimar que las pérdidas económicas aplicables al factor climatológico suman $us 300 millones.

El mes pasado, una evaluación técnica preliminar de campo de Anapo estimó que, de las 1.182.620 hectáreas de sorgo, soya, girasol, trigo, maíz y chía sembradas en la campaña agrícola de invierno de este año, 50.000 resultaron pérdidas y 505.000 fueron afectadas en distintos porcentajes por el déficit hídrico.

Consultado acerca de las proyecciones de siembra y producción de granos en la ‘gran’ campaña agrícola de verano 2022-2023, Hernández expresó que proyectan cultivar 1.162.000 hectáreas de soya, 118.000 hectáreas de maíz y 43.000 hectáreas de sorgo, aunque dijo que todo dependerá de las lluvias para concretar las actividades de siembra en los momentos adecuados.

‘Mala jugada’ del clima

Desde la zona productiva de San Pedro, municipio cruceño del Norte Integrado que concentra la mayor producción de soya en invierno, el representante de los productores del Grupo Norte Chané-Peta Grande, Eliazer Arellano, afirmó que la sequía impactó en la merma de la producción del ‘grano de oro’ y que la mayoría de los agricultores de la zona registraron cosechas, cuyo rendimiento promedio bordeó las 1,8 toneladas de granos por hectárea, cuando en condiciones normales ronda las 3,2 toneladas por hectárea. “Otro año que el clima nos juega una mala pasada y nos deja ‘apretados’ económicamente”, puntualizó.

A decir del presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (Cappo), Isidoro Barrientos, las condiciones adversas asociadas a la sequía aminoraron la productividad de los sembradíos. Así, dijo que, en el caso del trigo, el déficit de lluvia redujo casi un 80% el promedio de rendimiento; en el cultivo de sorgo, más de un 40%; en los sembradíos de maíz, más de un 70%; y en el girasol, anotó que la productividad fue mala.

Según el director general de Desarrollo Rural, Orlando Achu, citado en ABI, son más de 30.000 unidades productivas de 42 municipios del país que están afectadas por la sequía en una superficie de más de 21.000 hectáreas.

De acuerdo con el pronóstico del experto en agrometeorología, Luis Alberto Alpire, diciembre arranca con un surcito con lluvias en todo el departamento presagiando el inicio del período de precipitaciones recurrentes hasta marzo, representando el último mes del año en la oportunidad para dinamizar la siembra de soya, maíz y sorgo, cuya proyección de siembra abarca 1.323.800 hectáreas.

Anticipa que las lluvias en los Valles cruceños y en la provincia Cordillera generarán la humedad requerida para activar la siembra de maíz, fréjol, papa y soya.