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Dom, Ago

Exportaciones de soya, quinua y castaña bajan en 4, 14 y 25%

Agroindustria
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El economista Luis Fernando García considera que la contracción de las exportaciones y por consiguiente de la economía boliviana continuará mientras persista la baja demanda y distanciamiento social que dificulta la cadena logística.

Según el último reporte del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las ventas externas de soya —y sus derivados— al primer trimestre de 2019 alcanzaron un volumen de 453.114.292 kilogramos y un valor de 166.260.681 dólares; sin embargo, en el mismo periodo de este año, el volumen exportado bajó a 449.900.427 kilos y el valor a 159.492.261 dólares, lo que equivale a una caída del 1 por ciento en volumen y 4 por ciento en valor.

Las exportaciones de castaña cayeron de manera considerable. Entre enero y marzo de 2019 el volumen llegó a 4.848.952 kilogramos y el valor a 30.070.922 dólares, mientras que en similar periodo de 2020 el volumen se redujo a 4.166.828 kilogramos y el valor a 22.503.820 dólares, lo que significa una reducción del 14 por ciento en valor y 25 por ciento en volumen.

Los datos del IBCE refieren que las exportaciones de quinua también tienen una baja importante. Durante el primer trimestre de 2019, alcanzaron un valor de 7.552.881 kilogramos y un valor de 21.489.029 dólares, pero al primer trimestre de 2020 el volumen disminuyó a 6.947.929 kilogramos y el valor a 18.532.024 dólares, de modo que el volumen cayó un 8 por ciento y el valor un 14 por ciento.

Según García, de momento no será posible recuperar los niveles de las exportaciones mientras dure el distanciamiento social. Además, considera que esta coyuntura generó una pérdida de valor a estos productos.

REDUCIDOS PRECIOS AFECTAN A LA QUINUA

El aumento de la producción de quinua, en países como Perú, generan una reducción del precio que disminuyen el atractivo de este cultivo considerado estrella en Bolivia, señala el economista Luis Fernando García.

Considera también que la quinua no es un producto esencial para el consumo, sino un alimento suntuario dentro del sistema de abastecimiento personal y, en consecuencia, con elevado costo en la actual coyuntura marcada por una recesión económica por el coronavirus.

SOYEROS PIDEN AUTORIZAR USO DE SEMILLAS MEJORADAS

REDACCIÓN CENTRAL

Los pequeños productores que forman parte de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) reiteraron al Gobierno nacional la necesidad de autorizar el uso de semillas genéticamente mejoradas para aumentar la productividad del cultivo y evitar pérdidas económicas, como viene ocurriendo en los últimos cuatro años.

El vicepresidente de Anapo, Fidel Flores, indicó que el cultivo de soya, afectado por las condiciones climática y ataque de plagas e insectos, está dejando de ser atractivo para los productores, quienes, en algunos casos, no alcanzan a cubrir sus costos de producción.

Informó que el uso de semillas genéticamente mejoradas permiten incrementar los rendimientos en aproximadamente un 30 por ciento.