08
Sáb, Ago

Por el control de granos en el mercado interno agroindustria pide anular banda de precios Secto

Agroindustria
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Hace 11 años la venta de la harina de soya es regulada. Ref. Fotografia: Producción. Bolivia produce soya cuyo mercado interno solo demanda un 30%
Ante la certeza de que ya se viene ultimando detalles de la normativa inherente a la liberación plena de los permisos de exportación, el sector agrícola industrial y granelero del país, pide también al actual gobierno que se deje sin efecto la política de control y banda de precios a la harina de soya para el mercado interno.

"El sistema económico actual que regula la venta de la venta de harina de soya para el mercado interno, con cupos de abastecimiento y precios, produce desigualdades entre los actores de la cadena productiva y daños a la economía del Estado", señala un comunicado hecho público por laCámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob).

En la misma línea, en contacto con El Día, el ministro de Desarrollo Productivo, Wilfredo Rojo manifestó que con la liberación de las exportaciones, la banda de precios desaparecerán y todo será regulado por los precios de mercado, bajo las reglas de la oferta y demanda.

Las razones para el pedido. Según el documento al que tuvo acceso El Día, los de la industria granelera mencionan que con un mercado interno tan pequeño que es abastecido con la producción de harina de soya, que demandan los sectores avícola, porcinocultor y lechero y que es totalmente garantizado por las industrias nacionales, no se justifica una regulación que impida la libre oferta y demanda en la comercialización de este subproducto y que restrinja la exportación del excedente, que genera ingreso de divisas e impuestos para el país.

Además, argumenta que la regulación del mercado interno produce una desigualdad entre los actores (industrias oleaginosas y sectores productivos primarios), ya que estos sectores comercializan sus productos bajo el sistema de libre mercado y la industria debe venderles de acuerdo a los cupos y precios fijados por el gobierno.

"En ese sistema de libre mercado donde se vende carne de pollo y cerdo, son los niveles de producción y las distintas épocas del año, como la navideña actual, los que hacen subir los precios y no así los insumos destinados a la alimentación de pollos, cerdos, etc", remarca el documento.

Está por demás demostrado, señala el documento, que la subida o bajada de precios de la carne de pollo, por ejemplo, está en función a la producción de pollitos BB y no al costo del alimento.

Es evidente que todos los sectores de la cadena oleaginosa se verán beneficiados con la liberación de exportaciones que pretende implementar el gobierno actual, toda vez que los sectores productivos avícolas y pecuarios podrán crecer y desarrollarse ingresando al ámbito de las exportaciones de sus productos. En especial se mejorará la economía nacional, que hoy se encuentra en un gran desequilibrio de su balanza comercial, hecho que perjudica los ingresos públicos y por ende afecta al desarrollo de la ciudadanía en general.

"Con la liberación de las exportaciones y la eliminación de las regulaciones de cupos y precios para el mercado interno, nuestro país tendrá en el sector agropecuario productivo e industrial oleaginoso un camino para su crecimiento sostenible" cierra el comunicado.

Reacciones del sector. Por un lado el anuncio de Rojo fue recibido con beneplático por los productores de Soya. Reinaldo Díaz, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), señaló que el anuncio de liberación de exportaciones viene enhorabuena, dado que la persistencia de esa medida había desalentado al sector productivo sobre todo de la región y de paso estaba distorcionando el mercado interno con la vigencia de bandas de precio.

En cambio, de concretarse la liberación plena de los permisos de exportación, remarca Díaz significará darle el verdadero valor agregado a la producción de granos, en función a las reglas del mercado. Y por otro lado, las industrias dejarán de estar obligados a vender la harina de soya al sector, lechero, avícola y porcinocultor a un precio fijo, lo que generaba una distorción en el mercado. "Desde todo punto de vista esta liberación es buena, mientras menos traba se ponga en la cadena productiva, será beneficioso para todos", finalizó.

11 Años
por ese lapso de tiempo las exportaciones fueron restringidas a los permisos