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Dom, May

Crisis de maíz: avicultores denuncian privilegios políticos en la distribución

Avícola
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Los grandes productores avícolas están en emergencia ante la suspensión de venta de maíz de parte de Emapa. Aseguran que en la distribución del grano disponible se prioriza a sectores que apoyan al MAS.
Malkya Tudela / Santa Cruz

Santa Cruz tiene un potencial de 127 millones de aves de granja para este año, pero los principales productores de ese rubro están en estado de emergencia ante la suspensión de venta de maíz por parte de Emapa. Precisan el grano para alimentar su producción de huevos, pollos bebé y pollos parrilleros que abastecen al 65% de la demanda interna.

El costo del maíz en el mercado en este momento oscila en 90 bolivianos el quintal. En Emapa se informa que la entidad vende a 56 bolivianos, después de comprarlo a 69 bolivianos directamente al productor.

Pero la provisión del maíz desde la estatal se ha suspendido para los pequeños, medianos y grandes productores de la Asociación Departamental de Avicultores (ADA) de Santa Cruz que hicieron su pedido a título individual. Ahora están en emergencia por la falta de entrega del producto, inclusive a los que pagaron por adelantado un monto que suma 1.541.217 bolivianos.

Hay “personas que han depositado y que no les estamos vendiendo… porque pensamos que son volúmenes muy altos (los que demandan). Primero que auditen (la gestión 2021), luego vamos a devolver los depósitos adelantados”, dijo el gerente de Emapa y exdiputado, Franklin Flores, en una rueda de prensa la semana pasada.

Las ventas se cortaron desde el 15 de diciembre. El presidente de ADA Santa Cruz, Omar Castro, aclara que ni siquiera los asociados pequeños pueden comprar el grano: “Tengo un productor que solicitó 60 toneladas y le han asignado 16. Tengo una productora que pagó por 42 toneladas y no le dan ni una hasta hoy”.

ADA Santa Cruz agrupa a 307 asociados, de los que 138 son pequeños, 92 son medianos y 77 son grandes. Internamente están especializados en producción de huevos, pollitos bebés y pollos parrilleros.

El gerente de la estatal ordenó una auditoría porque asegura que solo 27 productores avícolas recibieron 44.000 toneladas de maíz el año pasado, de 81.000 comercializadas en total. La nómina de los 27 no fue compartida con la prensa.

Los productores a su vez dicen que Emapa realiza auditorías permanentes, y ellos mismos esperan resultados de esas intervenciones ante la denuncia de carpetas clonadas de algunos asociados.

Aliados al Gobierno

Emapa ha decidido vender hasta 30 toneladas para cada productor pequeño o mediano que presente su solicitud.

“Nunca tuvieron el criterio técnico” para fijar ese tope, dice Omar Castro. “Por hacer caso a estas representaciones menores en cuanto a producción, no en cantidad de gente, han puesto la restricción de 30 toneladas, es un sector que solo ve un problema y no el conjunto del sector avícola”, continúa.

El presidente de ADA Santa Cruz opina que el grano estará destinado solamente a los pequeños y medianos criadores de pollos parrilleros -los que se envían a faenar-, sin considerar la cadena de productores de huevo y pollos bebé.
El presidente de Fedeple, Mauricio Serrate, identifica un manejo político en esa decisión: “Algunos sectores han sido más beneficiados porque el grano, que nosotros no hemos podido comprar en alguna parte lo están vendiendo. Físeje dónde compra el grano Emapa, se lo compra en San Julián y lugares similares”.

El norte integrado de Santa Cruz, donde está el municipio de San Julián, es zona de colonización de campesinos migrantes que en los últimos años se ha fortalecido con la presencia de los autodenominados interculturales, una importante base social del MAS, el partido de gobierno.

Al contrario de ADA Santa Cruz, otro sector que dice agrupar a pequeños y medianos productores está satisfecho con la medida. En la oficina de Emapa en La Paz negaron a Página Siete una entrevista con el gerente general de la estatal, pero remitieron el contacto del productor Winston Ortiz: “él le dará más datos”.

“El pequeño-mediano productor es el grueso, en personas, de la avicultura nacional... El poco maíz que existe en silos de Emapa no podemos rifarlo alegremente distribuyendo a aquellos que crían 3 millones o 4 millones por partida”, dijo Winston Ortiz, de la Asociación de Avicultores Parrilleros (Avipar Santa Cruz).

Según explica, su asociación agrupa a granjeros que tienen entre 1.000 y 50.000 pollos que - asegura- abastecen al 40% del mercado interno.

“Lo que está haciendo Emapa es cuidar la integridad de la pequeña producción. Nosotros no tenemos ambientes controlados, no manejamos economía de escala, no tenemos depósitos grandes de insumos, compramos para el día”, explica Ortiz.

Él cree que la medida de Emapa va a equilibrar la situación entre pequeños y grandes productores, pues estos últimos tienen capacidad para comprar grandes cantidades de insumos, así reducir sus costos y vender su producto más barato.

Ni Emapa ni los productores hablan claramente de la categorización dentro del sector avícola. Winston Ortiz describe que una clasificación considera “pequeños” a los criadores de hasta 44 mil pollos, “medianos” a los poseedores de granjas de hasta 150 mil pollos y “grandes” a los dueños de mayor número de semovientes.

Tiempo de escasez

Para el gobierno no existe escasez ni desabastecimiento de granos de maíz. El gerente Flores dijo que Emapa “cuenta con más de 15 mil toneladas en sus silos y en proceso de acopio 104 mil toneladas para esta gestión, por tanto tiene el grano suficiente para distribuir a todos los productores avícolas, porcinos y lecheros”.

El Presidente de la ADA Santa Cruz, en cambio, afirma que “15 mil toneladas no alcanzan para cubrir la demanda que tiene Bolivia en pollo de engorde en granja, para carne” -solo en un mes se produce en promedio de 18 millones de pollitos bebés que necesitan alrededor de 40 mil toneladas.

Y los avicultores no son el único sector que demanda maíz, también los criadores de cerdo y productores de leche. El presidente de la Asociación Departamental de Porcinocultores (Adepor), Jorge Mendez, dice: “Vamos al mercado a buscar alimento y no encontramos. Nosotros producimos 7.000 kilos de carne por mes, eso es unas 7.000 cabezas, lo que nos demanda unas 20 mil toneladas de maíz cada mes”.

Sobre el acopio de las 104 mil toneladas anunciado por Emapa, el grueso de la cosecha llega en marzo. Si a eso se suma las gestiones administrativas normales en la empresa estatal, los productores calculan que habrá grano para comprar en abril o mayo.

Acaparando el maíz

Hace unos años que “Emapa no compra al pequeño productor, sino a todo el que tiene maíz. Tiene la espalda económica del TGN para hacerlo… Acapara el grano y se viene a convertir en el único proveedor de maíz para los avicultores, porcinocultores y lecheros, sean chicos, medianos o grandes”, explica Castro.

En su rendición de cuentas, Emapa informa de su capacidad de acopio con seis plantas (cinco en Santa Cruz) de 54 silos para almacenar 273.600 toneladas de arroz, maíz y trigo. El objetivo: controlar la salida del grano al mercado “para estabilizar el precio de los alimentos”.

Los productores de Fedeple también se ven perjudicados con el acaparamiento del grano por parte de la estatal, aunque sus afiliados en general no se proveen de maíz con Emapa. Su problema es que luego no encuentran grano en el mercado.

“Emapa se convierte en un competidor y un competidor con la cancha a su favor, porque tiene un colchón financiero que puede soportar todo esto”, dice Mauricio Serrate.

No hay maíz

La rendición de cuentas 2021 de Emapa demuestra carencia de maíz: la meta era acopiar 85 mil toneladas, el resultado alcanzado fue de 76.210. Pero “se logró estabilizar el precio del kilo de la carne de pollo, frenando la especulación y el alza de precio”.

En la comercialización el año pasado, Emapa tenía el objetivo de comercializar 80 mil toneladas de maíz y vendió 57.798.

La producción de aves de granja prevista para este año por el Ministerio de Desarrollo Productivo es de más de 127 millones en Santa Cruz, seguido de 76 millones en Cochabamba y 13 millones en Tarija. El resto de los departamentos tiene menor producción y solo Oruro no registra esta actividad.

 

Transgénicos, “la solución” para los productores
Sequía y plagas provocan una disminución de la superficie de siembra de maíz, según la Asociación de Productores en Oleaginosas y Trigo (Anapo). Plantea que el Gobierno apruebe el uso de biotecnología o semilla genéticamente modificada para incrementar la producción.

El presidente de esa entidad, Fidel Flores Arizaga, dijo que con semilla genéticamente modificada “pasaríamos de una producción promedio anual de 650 mil toneladas a 1,2 millones”.

Según el Ministerio de Desarrollo Productivo, la vocación agrícola para la producción de maíz este año es de 934 mil toneladas métricas en el país, 20 mil menos que en 2020. Solo Santa Cruz produjo 536 mil ese año.

Los productores de leche también coinciden en que se debe quitar de la Constitución la prohibición de los alimentos biológicamente modificados para poder competir con los países vecinos.

El presidente de ADA Santa Cruz, Omar Castro, coincide en que con el cultivo transgénico los avicultores tendrían suficiente grano y a buen precio, mientras que los agricultores sobrellevarían las inclemencias climáticas y tendrían mejor rendimiento.

“Mientras en Bolivia una hectárea de maíz forrajero nos puede rendir 20 a 25 toneladas, eso significa que cortamos la planta entera y la ensilamos, con un maíz forrajero transgénico se está produciendo 80 a 90 toneladas” explicó Mauricio Serrate.

Los productores de leche tienen su propia fábrica de alimento balanceado, y también piensan que importar maíz podría paliar su falta en el mercado interno. Serrate explica que “si Emapa no tiene capacidad de regular el precio, debería importar de Argentina, principalmente”.

La experiencia de 2016 está en la memoria de los productores. Ese año el precio del maíz subió hasta 120 bolivianos el quintal y el Estado autorizó importaciones.

El IBCE reporta que entre 2016 y 2017, el Estado importó cerca de 200 mil toneladas por 41 millones de dólares. En 2020 se importaron solo 6.632 toneladas.

Algunos sectores han sido beneficiados, el grano que no hemos comprado en alguna parte lo venden

Mauricio Serrate, Fedeple